Un elefante se niega a abandonar un árbol. Cuando un guardabosques trepó y vio ESTO, llamó a la policía

El amanecer comenzaba a iluminar las afueras de la reserva cuando el guardabosques Thomas recibió una extraña llamada. Un residente, apenas recuperando el aliento, afirmó que el joven elefante había caído de alguna manera en las ramas de una enorme higuera silvestre y categóricamente no quería bajar.

Al principio, Thomas pensó que el hombre estaba exagerando. Los elefantes no trepan a los árboles.

Pero, al llegar al lugar, dejó de sonreír.

A una altura de unos cuatro metros, atrapado entre las gruesas ramas de un viejo árbol, se encontraba realmente un elefante africano. Su enorme carrocería bloqueó casi por completo la bifurcación del maletero.

Decenas de residentes ya se habían reunido alrededor. La gente intentó obligar al animal a bajar agitando ramas y gritando. Sin embargo, el elefante parecía haberse convertido en piedra. No mostró agresión; solo apretó su baúl y miró fijamente hacia el agujero oscuro dentro del baúl hueco.

Thomas se dio cuenta de que la situación era mucho más grave que el habitual intento de un animal de subir más alto. Si un elefante asustado se suelta, puede sufrir heridas mortales.